viernes, 30 de noviembre de 2018

Salmo 33(32).- Himno a la providencia


Texto Bíblico

Alabad, justos, al Señor,
la alabanza es propia de los rectos.

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas.

Cantadle un cántico nuevo,
tocad con maestría en el momento de la ovación.

Pues la palabra del Señor es recta, y todas sus acciones son verdad.
Él ama la justicia y el derecho, y su bondad llena la tierra.
Con su palabra el Señor hizo el cielo, con el soplo de su boca, sus ejércitos.
Contiene con un dique las aguas del mar, mete los océanos en depósitos.
Tema al Señor la tierra entera!
¡Tiemblen ante él los habitantes del mundol

Porque lo que él dice, sucede; lo que ordena, se cumple.
El Señor deshace los planes de las naciones, y frustra los proyectos de los pueblos.
El plan del Señor permanece para siempre,
los proyectos de su corazón, de generación en generación. 
 Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él escogió como heredad.
Desde el cielo contempla el Señor
y ve a todos los hombres
Desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
él formó el corazón de cada uno,
y discierne todas sus acciones.No vence el rey por su gran ejército,
ni el valiente se libra por su mucha fuerza.
Vana cosa es el caballo para la victoria,
toda su fuerza no ayuda a escapar. 
El Señor cuida de los que lo temen,
de los que esperan en su misericordia, 19 para librar su vida de la muerte,
y reanimarlos en tiempo de hambre.
Nosotros esperamos en el Señor. Él es nuestro auxilio y escudo.En él se alegra nuestro corazón,
en su nombre santo confiamos.Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros
como lo esperamos de ti. 

Salmo 33.- Somos su pueblo


Este salmo es un himno a la providencia de Dios. Dios permanece para
siempre, y con Él los hombres que han incubado la Palabra en su interior. El
salmista invita al pueblo a gritar: «Alabad, justos, al Señor, Cantadle un
cántico nuevo, tocad con maestría en el momento de la oración».
El pueblo de Israel es consciente de que la obra que Dios hace con sus hijos es
firme y estable por siempre. «El Señor deshace los planes de las naciones y
frustra los proyectos de los pueblos. El plan del Señor permanece para
siempre, los proyectos de su corazón de generación en generación».
El profeta Isaías exhorta al pueblo a no desmayar en su confianza en Dios:
«Yo, yo soy tu consolador. ¿Quién eres tú que tienes miedo del mortal y del
hijo del hombre, equiparado a la hierba? Olvidas a Yahvé, tu hacedor, el que
extendió los cielos y cimentó la tierra; Yo he puesto mis palabras en tu boca y
te he escondido a la sombra de mi mano, cuando extendía los cielos y
cimentaba la tierra, diciendo a Sión: mi pueblo eres tú»
El salmista se siente privilegiado por ser hijo del pueblo de Israel: «Dichosa la
nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que Él se escogió como heredad».
Jesucristo, rompió con su muerte y resurrección el muro que separaba dos
pueblos: el escogido: Israel, y los gentiles, que no habían recibido la
revelación de Dios. «Porque Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo
uno derribando el muro que los separaba, la enemistad... para crear en sí
mismo, un solo hombre nuevo, haciendo la paz...». El signo de identidad de
sus hijos es que son uno en Cristo Jesús. «ya no hay judío ni griego; ni
esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo
Jesús»
Todos los hombres que pertenecen a este pueblo, permanecen para siempre
pues, habiendo acogido la palabra de Dios, llevan el sello de la eternidad:
«Toda carne es hierba y todo su esplendor como flor del campo... la hierba se
seca, la flor se marchita, mas la palabra de nuestro Dios permanece para
siempre»
Jesús, afirma que Él permanece en el amor del Padre porque ha guardado sus
mandamientos, es decir, su Palabra: «Si guardáis mis mandamientos
permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi
Padre y permanezco en su amor.
 Nosotros esperamos en el Señor, Él es nuestro auxilio y escudo. En Él se
alegra nuestro corazón, en su nombre santo confiamos. Los Apóstoles tenían
conciencia de la novedad que suponía la revelación de Jesucristo. Cómo, el
ansia de todo hombre, que es amar y ser amado, tenía en Él su plenitud. Por
eso, esta auténtica novedad para el hombre era un punto central en su
predicación: en la primera Carta de Juan, donde se identifica el vivir el amor

de Dios con la victoria sobre el mal. «Os he escrito a vosotros, hijos míos,
porque conocéis al Padre. Os he escrito, padres, porque conocéis al que es
desde el principio. Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de
Dios permanece en vosotros y habéis vencido al Maligno»

Apocalipsis Now

Nada más poner la televisión, con solo leer los periódicos, aparece la amargura de ver la sociedad que camina al abismo. Los partidos políticos, sean del signo que sean, se devoran unos a otros: “…tanto el profeta como el sacerdote vagan sin sentido por el país…” (Jer 14, 17-21)nos dice Jeremías en un canto de las Lamentaciones, más actual que nunca.

Las expectativas que nos pintan no pueden ser más tenebrosas…los agoreros, que siempre los hay, relatan lo que podemos llamar escenas apocalípticas…Se ha olvidado la Historia reciente de España (mientras se siga llamando así), en el Congreso de los Diputados se enseñan carteles con el número 1936…quizá añorando los desatinos de la Guerra Civil española, vergüenza de nuestra Patria.

La realidad es que el número que se tenía que enseñar es el 666, el número de la Bestia, el número de Satán, (número que en el libro del Apocalipsis de Juan refiere a Nerón, la Bestia, el Maligno, para los cristianos). 

Que cada cual imagine la sutileza de este párrafo…

¿Dónde están los cristianos? Como siempre, perseguidos. Pero es precepto bíblico: “…Si a Mí me han perseguido, a vosotros también os perseguirán…” (Jn 15, 18-21)

No quiero entrar en temas políticos, por más que me lo pida el cuerpo. Sólo recordar este texto de Pablo (san Pablo, ni uno, ni mucho menos otro, de los políticos!!):

Malas palabras no salgan de vuestra boca; lo que digáis sea bueno, constructivo y oportuno. Así  hará bien a los que os oyen. No pongáis triste al Espíritu Santo de Dios con que Él os ha marcado para el día de la liberación final. Desterrad de vosotros la amargura, la ira, los enfados e insultos, y toda la maldad. Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros, como Dios os perdonó en Cristo. (Ef 4, 29-32)

Y considero: Sólo la Palabra de Dios salva, sólo Él es nuestra esperanza, sólo Jesucristo tiene las llaves de la Verdad y el Reino, pues sólo Él es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 5-6)

Alabado sea Jesucristo


(Tomás Cremades)

 

jueves, 29 de noviembre de 2018

ATAR TU PALABRA

Cayó tu Palabra al borde de mi camino

Tuve que detenerme y me incliné para recogerla

 

Incliné las rodillas de mi alma y la tomé en mis manos, la hice mía

Tuve que abandonar otras cosas, las de ese momento, pero yo sabía que esa Palabra, caída al borde de mi camino, esa palabra pequeña que casi no hizo ruido al caer, guardaba un tesoro que curaría mi corazón.

 

Y entre mis manos, se hizo parte de mí.

Y la cuidé , y la mimé y dediqué tiempo para que se atara con fuerza a mi interior.

Y , mientras la cuidaba, poco a poco, extendía sus ramas dentro de mí y comenzaba a dar frutos, frutos de vida que ocupaban el lugar de los agraces de antaño.

Así comenzó mi historia contigo, Señor, y así continúa

Yo, atando  cada día las Palabras que depositas en mi camino con fuerza a mi alma

Tú, extendiendo tus ramas y ocupando mi ser

Haciendo crecer en mi interior tu árbol de vida, tu árbol de Eternidad


(Olga Alonso)

martes, 27 de noviembre de 2018

Toque del alma aaaak

Cuando, igual que el salmista, (Sl 119,55) un hombre vela para guardar la Palabra que siempre es Vida, Dios también vela para que las promesas que contienen sus palabras se cumplan en él.

Él te sustenta

Encomienda a Dios tus afanes, que Él te sustentará, No permitirá jamás que el justo caiga. Sal 55(54)


Yo creo que el justo no es el que todo lo hace bien, sino el que con todas sus carencias ..sabiendo que no puede ser perfecto ... que tiene defectos ... y que peca muchas veces... busca a Dios con la confianza que tiene al ver que el Señor vuelve siempre a recomponer lo que él ha destrozado.... y ¡con cuánto amor lo hace! Como hizo con la viuda pobre ..que no tenía nada que ofrecer y puso su vida en manos del padre ...confiada de que no le faltaría para vivir.
Cuando se aprende a confiar en Dios ya todo es fácil.

ÉSTE ES NUESTRO DIOS

(Carmen Pérez)

sábado, 24 de noviembre de 2018

CATEQUESIS: REY DESDE EL TRONO DE LA CRUZ

¿QUIEN ERES SEÑOR? Hch 9,5 (Jn 18,33-37) para el Evangelio de la Solemnida de Jesucristo, Rey del Universo 25-11-2018

Hoy celebramos la fiesta de Jesucristo Rey y lo primero que nos dice es que su reino no es de este mundo y así se lo hizo saber a Pilato. Es muy importante tener esto en cuenta, pues la tentación que tuvieron los judíos de coronar rey a Jesús cuando multiplicó los panes ante ellos (Jn 6,5-15) ha sido constante en todas las generaciones. Empecemos por lo más importante: Jesús no vino al mundo para dominar o imponerse sobre la conciencia de nadie, de hecho su invitación para ser sus discípulos lleva el sello de la libertad: "si alguno quiere venir en pos de mí.." Mc 8,34 . Por otra parte su reinado es desde el último lugar y así hace saber a los apóstoles .."no he venido a ser servido sino a servir" (Mc 10,45) a esto añadimos que fue un ladrón clavado en una cruz, como Él, el primero que le reconoció como Rey (Lc 23,42).
Mi reino no es de este mundo dijo Jesús a Pilato. Al decir esto no estaba despreciando al mundo, sino mostrando a todos que éste se paraliza, impotente, ante el abismo de la muerte, mientras que Él elevándose majestuosamente sobre ella, por eso mismo es Rey, pudo decir:  "El que vive y cree en mí, no morirá jamás" Jn 11,26. Al resucitar de entre los muertos, testificó que lo que dijo era verdad. Esto celebramos hoy: ¡Jesucristo Rey por ser vencedor de nuestra muerte!

(P. Antonio Pavía)
 www.comunidadmariamadreapostoles.com

viernes, 23 de noviembre de 2018

Amemos la liturgia 15.-LA CULPA Y LA PENA EN EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN

Cuando una persona comete un pecado, su alma queda “manchada” por él. Y se admiten las comillas, porque, al ser el alma espiritual, carece de un soporte carnal; sólo el soporte corporal unido íntimamente a ella permite a la persona seguir viviendo.

El sacramento de la Reconciliación, también llamado de la Confesión de los pecados, si está bien realizado por la persona que lo realiza, esto es, cumpliendo:

1.-Examen de conciencia  2.-dolor de los pecados 3.-Propósito de enmienda

4.- Confesar de palabra los pecados al confesor  5.-Cumplir la penitencia impuesta 

Nos perdona la “culpa y la pena eterna” que merece el pecado cometido. Pero hay un “castigo temporal”, o “pena temporal” que hemos de “borrar” en esta vida o en el Purgatorio.

En lenguaje vulgar, podríamos poner este ejemplo, sobre todo para los más pequeños de la casa:

Si un niño va con la bicicleta y se cae, lo más probable es que sangre por las rodillas. A todos nos ha pasado. Cuando ha pasado un tiempo, la herida cicatriza, pero queda una “costra”, algo feo que delata el percance. Con el tiempo, va desapareciendo, hasta quedar un leve recuerdo.

Con el pecado ocurre algo parecido, solo que el tiempo por  solo no borra “la mancha”.

Esta mancha del alma, sólo la podemos borrar en esta vida, por oraciones, actos de piedad, o de Adoración al Santísimo, ofrecimiento de las buenas obras, actos de caridad, limosnas…

Pero, como siempre, el Señor no nos deja desvalidos ni solos ante nuestra suerte. El ha previsto, por medio de la Iglesia las Indulgencias. Indulgencia que viene del nombre latino: “indulgentia”, del verbo “indulgeo”, que significa “ser compasivo”. La Iglesia como administradora de la Redención de Cristo, distribuye y aplica este tesoro de la satisfacción de Cristo y de los Santos, siguiendo el Catecismo de la Iglesia Católica #1471. Este poder de la Iglesia, le viene conferido del mandato divino:”…Todo lo que ates en tierra será atado en el Cielo…”

Hemos de ser conscientes que el pecado personal afecta al Cuerpo Místico de Cristo, por lo que podemos orar unos por otros en la Comunión de los Santos, que enunciamos en el Credo: “…Creo en la Comunión de los Santos…”

La Iglesia concede este maravilloso don, con una serie de requisitos, según el tiempo y el lugar, y que con antelación anuncia.

Es importante estar atento a ello, por las gracias que nos puede aportar en orden a nuestra propia salvación. Hay que señalar que siempre que se desea recibir indulgencia, hay que estar en gracia de Dios. Por otra parte, es muy lógico: “…sin Mí no podéis hacer nada…” (Jn 15, 1-8) Nos dice Jesús

 

(Tomás Cremades)

jueves, 22 de noviembre de 2018

A LOS PIES DE LA CRUZ

El camino de la fe se ilumina tanto cuando nos detenemos ante la vida de María.

Pasaron casi 34 años desde que la Virgen recibió aquel anuncio de que Dios la había elegido para ser madre de su hijo hasta verse como madre destrozada y rota de dolor a los pies de la Cruz.

Durante aquellos 34 años, María escuchó y tantas veces no entendió; dudó, pero se aferró a la Palabra que había recibido; María murió a su vida para cumplir la misión que había recibido del Padre.

Y, como culminación de esa vida de guardar y meditar lo que no entendía, Dios eligió el lugar más inhóspito y el momento más desgarrador, a los pies de la Cruz, para cumplir lo que 33 años antes le había anunciado, que era la Madre de Dios.

Un instante en que, al escuchar las palabras de Jesús: “Madre, ahí tienes a tu hijo”, María sintió en su corazón cómo se desvelaba toda la Palabra que ella había guardado en su corazón, sin comprender.

Palabras de Cristo, seguidas de aquella lanza que abrió su costado y de dónde brotó y se desveló el Evangelio que María había guardado en su corazón, atravesando también su alma, como años antes había profetizado Simeón a las puertas del Templo.

Una lanza en forma de Evangelio que abrió los ojos de María y convirtió en Luz todo lo que había sido oscuridad hasta entonces, guardado con amor dentro de su seno.

Y, para nuestro escándalo, el momento más importante de la vida de la Virgen ocurrió allí en el lugar más terrible, a los pies de la Cruz.

Por eso creo que Dios espera para decirnos cuanto nos ama, como lo hizo con Ella, y aguarda para hacernos nacer como discípulos amados, a los pies de las cruces de nuestra vida…….cada día.

Lugares inhóspitos como el dolor, la soledad, la angustia, la falta de fe, el miedo.

Lugares donde el Señor nos revela que nos ha escogido, que somos sus hijos, sus discípulos amados, transformando nuestro dolor en la mayor de las alegrías y de las libertades: haciéndonos conscientes de que somos parte de Él.


(Olga Alonso)

martes, 20 de noviembre de 2018

El manto viejo

"Desbordo de gozo con el Señor,
y me alegro con mi Dios,
porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo". (Is 61,10)

Para que el Señor me envuelva en el manto de triunfo, tengo primero que despojarme del manto viejo... Como hizo el ciego del camino: primero gritó para que se fijara en él, luego tiró el manto que tenía puesto, esto le permitió dar un salto y llegar a Jesús... dió un salto en el vacío pues no veía.. pero confíó en quien le llamaba... sabía o intuía que no lo defraudaría y saltó... sin pensar donde iría a caer.. tenía esperanza... sabía que peor... nada le podía pasar.. y el Señor le sanó y sana a todos los que esperan y saben que no tienen ya nada que perder.... Señor ayúdame a desprenderme del manto viejo y envuélveme en el evangelio para poder yo saltar. 

ÉSTE ES NUESTRO DIOS

(Carmen Pérez)

sábado, 17 de noviembre de 2018

¿QUIEN ERES SEÑOR? Hch 9,5. Mc 13, 24-32 para el Evangelio del XXXIIIDomingo del Tiempo Ordinario 18-11-2018

Los hombres necios son de por sí sensacionalistas, por eso, ante pasajes evangélicos como el del Evangelio de hoy, ven, en catástrofes que siempre ha habido, que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina. El caso es que a través de los siglos siempre ha habido profetas falsos, también de pocas luces,  que alertan a la gente acerca del aniquilamiento del cosmos. 
Los hombres sabios, aún estando abiertos a las mismas señales, se preocupan en abrir su alma al Señor que como leemos hoy está a las puertas. Más que preocupación, es un deseo amoroso, un vigilar por tener a punto el aceite de sus lámparas ante el paso de Dios. 
El problema de los necios es que de tanto fijarse en ésta o aquella señal, descuidan las lámparas de su alma y las tienen apagadas, prácticamente muertas. 
Se trata pues de que dejemos un poco de lado las señales y vivamos para la Señal: el Rostro de Dios y su Presencia en lo más profundo de nuestro ser... por eso estaremos vivos y seguiremos viviendo al traspasar el umbral de la muerte.

CATEQUESIS: "ESTÁ A LAS PUERTAS"

jueves, 15 de noviembre de 2018

TÚ ME ELEGISTE

Si Tú decidiste llamarme, Tú sabrás porqué

Tú tienes que conocer la razón por la que tu dedo tocó mi alma y este fuego se encendió para provocar una búsqueda que no cesa

La búsqueda que traspasa tantas veces la desesperanza y la desidia del alma en la rutina gris de los días

Sólo Tú sabes de mí y de mi búsqueda …mucho más que yo misma

Sólo Tú me describes cómo has trazado ese camino que se descubre ante mí como si quisieras enseñarme a esperar a saber cuál es la razón por la que me elegiste.

Entretanto y mientras llegas,  yo vengo cada día y recojo el grano que alimenta mi alma en los campos de tu Palabra.

Yo me dejo elegir y Tú me alimentas 

Bajo el sol de cada día, crezco y te veo, sólo porque me elegiste.


(Olga Alonso)