lunes, 19 de octubre de 2020

Levanto mi alma hacia Ti

Levanto mi alma hacia Ti

"Alegra el alma de tu siervo pues la levantó hacia ti" 


Bienaventurado aquél que en un mundo en el que "donde las dan las toman" se deja levantar por el Señor sometiendo así toda rencilla y venganza que  alimentamos en nuestro corazón y que llegan a ser cadenas pesadísimas que nos arrastran al polvo. Por el contrario Jesús, Camino, Verdad y Vida nos atrae y conduce a la Fuente de la Vida que es el Padre. Es cierto que vivimos, siempre ha sido así, en una sociedad violenta. El ansia de tener, de dominar o burlarse del que no piensa como nosotros nos mueve a desencuentros que provocan malestares profundos y enemistades que no son en absoluto evangélicas por mucho que la Mentira que habita en ti pretenda justificarlas.
¿Y, cómo volar por encima de esta condición tan rastrera que a todos nos alcanza? ¡Con las alas del Evangelio! Sí, solo el Evangelio de Jesús engendra en el hombre esa Libertad, SÍ, con mayúscula, que nos permite decir con el salmista: "Tu paz rescata mi alma" (Sal. 55,19) El salmista profetizó la paz que solo Jesús nos puede dar (Jn 14,27)
P. Antonio Pavía. comunidadmariamadreapostoles.com


Pero a mí me das la fuerza de un búfalo

Del Salmo 91

Pero a mí me das la fuerza de un búfalo y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
Mis oídos escucharán su derrota.

El primero que derrotó a nuestro enemigo fue el Señor cuando en el desierto desprecio todo lo que Satanás le ofrecía, y nos dio a todos el aceite nuevo, el Evangelio, para poder nosotros también derrotar a nuestro enemigo. Ya no puede engañarnos. Y creceremos como un cedro frondoso en la casa del Señor, el cedro frondoso es para dar cobijo a nuestros hermanos y que todos sean capaces de derrotar a nuestro enemigo. 

El Evangelio es la fuerza que tenemos nosotros los débiles.

ÉSTE ES NUESTRO DIOS

Carmen Caleyo

sábado, 17 de octubre de 2020

QUÉ FRUTOS TE GUSTARÍA OFRECER A DIOS

QUÉ FRUTOS TE GUSTARÍA OFRECER A DIOS Y CÓMO PODRÍAS ALCANZARLO?
Sinceramente no sabia qué contestar,  pero ante mi impotencia y con mucha fe, he invocado al Espíritu Santo pidiéndole ayuda recordando las palabras que dijo Jesús,  algo así como "no tengáis miedo de hablar porque yo pondré mis palabras en tu boca". señor,  yo no podría ofrecerte nada si antes no lo he recibido de ti; tú dijiste "Sin mí no podéis hacer nada".  Pues para saber qué frutos me gustaría ofrecer al Señor primero tengo que escucharle para descubrir lo que le gustaría a El, qué le agradaría más. Pues dice el Evangelio que si "el grano de trigo no cae en tierra y muere, no puede dar fruto".  Ese proceso no gusta, nadie lo quiere porque es doloroso; sin embargo, el Salmo dice que "Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares"  "al ir iba llorando llevando las semillas",  o sea, está conlleva la responsabilidad,  el compromiso y el peso de trabajar por el anuncio del Reino que es la evangelización,  ser grano de trigo triturado, enterrado hasta morir por Él.  Pero también dice que "al volver,  vuelven cantando trayendo sus gavillas",  la cosecha, el fruto recogido de tantos nuevos discípulos rescatados para Dios y para su Gloria.  Esto es de su agrado.Dar la vida por el Evangelio es doloroso porque implica morir, hay una muerte al "hombre viejo" que da paso al "hombre nuevo" rebosante de vida y hay un cambio de vivir para mis instintos, al de vivir para la voluntad del Señor. El "hombre viejo" cae en tierra y muere para dar a luz al "hombre nuevo" en plenitud.Cristo fue el grano de trigo por excelencia enterrado y muerto en Cruz por Amor. "Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos". Este árbol,  en sus discípulos jamás ha dejado de dar fruto y continuará siempre, porque el cuerpo de Jesús fue el primer y mejor fruto que colgó del madero del Árbol de la Vida...y en él venció la muerte. Esa es nuestra recompensa.  "Mirad, viene con Él su salario y su recompensa lo precede". Ayúdame Señor a ser grano de trigo, a morir a mis perversidades,  a no ser arrastrada por el torrente corrompido del mundo sin Dios.Llego a la conclusión de que el don que me gustaría ofrecerle al Señor, es el del discipulado,  para dejarle entrar en mi alma y juntos partir la Palabra en la intimidad,  en la Oración,  solos Tú y yo, como un amigo habla con su mejor amigo. Y si llegase a dar frutos ofrecertelos a Ti. "Con esto recibe Gloria mi Padre, con que deis fruto abundante"Quiero contagiarme Señor de tu Sabiduria, para que por este don crezcan en mi todos los demás frutos para poderte ofrecer.....es la única manera que encuentro para conseguirlo...Qué siempre permanezca unida s Ti íntimamente con mi lámpara encendida, como las "Vírgenes prudentes que tuvieron la sabiduria de tener sus alcucias llenas de aceite,  porque saben que su Señor es lo más importante, el primero en sus vidas y siempre están preparadas para el encuentro con el Señor,  cuidando la vida de Gracia que es la Palabra, la Oración y los Sacramentos.¡ALABADO SEA DIOS!Mari Pili

jueves, 15 de octubre de 2020

Reflexión al Evangelio del Domingo XXIX del Tiempo Ordinario (Mt. 22, 15-21)


¿A QUIÉN PERTENECES?

Unos judíos provocan a Jesús sobre si hay que pagar tributo a Roma o no. Si dice que sí, aprueba el dominio de Roma sobre Israel; si responde que no sería, ante los ojos de los romanos, un alborotador.

  Jesús pasa de la maldad de estos hombres y la aprovecha para darnos a todos una catequesis magistral. Toma una moneda y les pregunta: ¿De quién es esta imagen y está inscripción? Del César responden; les dice entonces: al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios.

 Al hilo de estas respuestas surge esta pregunta: ¿Y tú a quien perteneces? ¿Al príncipe de este mundo con su imagen de muerte?  (Jn, 14, 30-31). ¿O a Dios? cuya imagen es VIDA. Jesús, al hablar de imagen e inscripción, se refiere a una pertenencia a Dios, en la línea de su Catequesis sobre el Buen Pastor, que es Él en la que nos dice que llama a cada de sus ovejas por su nombre. (Jn. 10, 3) Nos llama por nuestro nombre diciéndonos: “He dado mi vida por ti yo, tu Buen Pastor, te llevaré a mi Padre que es también tu Padre”.

 Jesús nos dice hoy, día mundial de las Misiones, que hay millones de ovejas que están esperando que alguien les dé a conocer a su Buen Pastor, y como dice San Pablo: ¿Cómo lo van a conocer si nosotros no se lo anunciamos?

P. Antonio Pavía. comunidadmariamadreapostoles.com


miércoles, 14 de octubre de 2020

Luces del alma, desde el confinamiento

“Sapit qui Deum sapit”. Sabe el que conoce o saborea a Dios.

Largo ha sido el camino del confinamiento y no todos hemos percibido e intuido esas “luces del alma” que llamaban insistentemente a nuestro interior con fuerza sacra y glorificada.
Para las personas de esperanza tranquilizadora y optimista, que anhelamos reavivar esa llama que arde y anticipa nuestra capacidad de cercanía hacia Dios, que es ternura, cuando somos frágiles y fuertes a la vez y que siempre nos ha nutrido y guiado.
Os presento y recomiendo este libro del Misionero Comboniano P. Antonio Pavía, escrito en los meses más agudos de la pandemia, que a consecuencia de su patología adquirida en sus años en Ecuador, su confinamiento ha sido y es especialmente rígido.
Conozco a Antonio hace años e intuyo algo de los recovecos de su alma por lo que puedo decir que este libro rezuma la Espiritualidad de la Palabra, al igual que la treintena de libros publicados en España.
Este experto para convertir en alimento espiritual, la sabiduría acumulada por la Palabra contemplada,  como diría santo Domingo de Guzmán, nos ofrece un cielo abierto porque la presencia de las “Luces del Alma desde el confinamiento” ya ha sido tatuada con entusiasmo en nuestros corazones.
La colaboración, la sencillez y sabiduría de Olga y Loles, se han convertido en emocionadas palabras poéticas, que tanto le agradan a Dios.
Laus Deo.
Miguel Iborra Viciana

martes, 13 de octubre de 2020

El que anda a oscuras y carece de claridad, confíe en el nombre de Yavhe, que se apoye en su Dios"( Is 50, 10b)

"El que anda a oscuras y carece de claridad, confíe en el nombre de Yavhe, que se apoye en su Dios"( Is 50, 10b)

Dios nos invita por medio del profeta Isaías a confiar en su Nombre, es decir a apoyarnos en Él. La invitación es bellísima y la acogemos a la luz del Espíritu Santo pues sino corremos el riesgo de invocar el nombre del Señor en la adversidad.  Solo con la boca y no con el corazón (Mt. 15, 8) Invocar el nombre del Señor implica que está con nosotros en toda prueba ayudándonos pues su honor, el honor de su nombre está en juego (Sal. 23, 3) es por eso que nunca te dejará solo ante el mal que te acosa. En definitiva el compromiso de Dios con aquel que pone en Él su confianza es infalible. Ahora hemos de ver si nosotros somos honestos cuando invocamos el nombre del Señor, es decir cuando nos ponemos bajo su protección. Por ejemplo si una persona te hace mal, sea el daño que sea, tienes dos opciones: tomarte la justicia por tu mano o confiar en que El Señor, por el honor de su Nombre, te haga justicia. Si dejas que sea Dios quien te haga justicia un día podrás testificar como el Salmista lo que Dios ha hecho por ti ( Sal. 66, 16)

P. Antonio Pavía. comunidadmariamadreapostoles.com

viernes, 9 de octubre de 2020

Reflexión al Evangelio del Domingo 28 T. Ord (Mt. 22,1-14)

Reflexión al Evangelio del Domingo 28 T. Ord (Mt. 22,1-14)

Muy real y actual está parábola de Jesús. Nos centramos en la primera parte. Un rey celebra la boda de su hijo y cursa la invitación a sus más allegados. Para su sorpresa, estos la rechazan aduciendo las más variadas excusas. En realidad la verdadera razón por la que estos, aparentemente allegados, declinan la invitación es que "sus cosas" son más importantes que "las cosas del rey", aunque esta vez se trate de la boda de su hijo. Esta parábola revestida con el típico estilo literario oriental nos alcanza de lleno. Nuestra adhesión al Hijo de Dios no es cuestión de palabras y más palabras por muy rimbombantes que sean. Tu adhesión a Jesús se mide según la prioridad que das en tu corazón a las cosas de Dios frente a las tuyas. Las cosas de Dios tienen un nombre: El Santo Evangelio. En fondo del Manantial de aguas vivas, que es el Evangelio de Jesús, se encuentran "sus cosas" que son perlas preciosas como la que encontró aquel buscador del que nos habla Jesús (Mt. 13, 45-46). Perlas que sólo son perceptibles para quienes buscan a Dios con todo su corazón. A estos Jesús les llama: “Pobres de espíritu”, pequeños ante los demás pero inmensamente grandes a sus ojos.
Una última cosa... en el lenguaje del Evangelio, pequeño es sinónimo de discípulo... de Jesús.
P. Antonio Pavía. comunidadmariamadreapostoles.com

jueves, 8 de octubre de 2020

Venid conmigo...

"Jesús dijo a Pedro y a Andrés, venid conmigo y os haré llegar a ser pescadores de hombres" ( Mc. 1, 17)

Se suele alabar la generosidad de los dos Apóstoles por su disponibilidad ante la llamada de Jesús, que es verdad, pero lo que hemos de resaltar, y esto vale para todo aquel llamado al Discipulado, es que el Generoso por antonomasia es Jesús al llamarles. Fijémonos que les dice: "Yo os haré llegar a ser..." Tengamos en cuenta que el verbo hacer es el utilizado por el autor del libro del Génesis al narrarnos la creación del mundo por parte de Dios y que no pocas veces los profetas llaman a Yavhé, nuestro Hacedor, por ejemplo (Is. 54, 5) En fin, que es Jesús quien se compromete con Pedro, Andrés... con todos para crear nosotros el Discipulado. Todo aquel que, consciente de su debilidad, confía en que Jesús culminará su obra en él, que es llegar a ser su discípulo, al constatar que la Fuerza y la Gracia que fluye del Evangelio moldean su ser de forma que ya no es siervo del Señor sino amigo (Jn. 15, 15), puede apropiarse de la confesión de fe del Salmista y proclamar : "Señor, tu promesa supera tu fama..." (Sal. 138, 2). ¡Si, Dios mío! Has hecho en mi lo que jamás hubiese podido imaginar. Y en su crecimiento le pide como el Salmista: que culmine el Discipulado en él: "Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos" (Sal. 138, 8). Con el salmista decimos todos. ¡Señor, ya sé que no hay cima mayor en este mundo que llegar a ser tu Discípulo! Tu qué me llamaste, culmina en mi tu obra por excelencia.

P. Antonio Pavia. comunidadmariamadreapostoles.com


martes, 6 de octubre de 2020

Mis culpas sobrepasan mi cabeza, son un peso superior a mis fuerzas

"Mis culpas sobrepasan mi cabeza, son un peso superior a mis fuerzas" (Salmo 38,7)


Podemos ignorar, pasar de nuestros pecados, pero estos no nos ignoran a nosotros. Por supuesto que puedes justificarte aduciendo razones de la más variada índole, pero ahí siguen, por eso lo sensato sería dejar que sea el Señor quien te justifique. En la Biblia, ser justificado significa ser declarado inocente y para esto vino Jesús al mundo, para declárate inocente como al publicano que entró en el Templo a rezar. (Lc. 10,9-14). Hemos leído el lamento del salmista: "¡Mis culpas son enormes, no puedo cargar con ellas, me aplastan!" Tengamos entonces presente como presentó Juan Bautista a Jesús, ante la muchedumbre que cargada de culpas se había congregado a orillas del río Jordán: "Ahí le tenéis, El es el Cordero de Dios que carga con el pecado del mundo" (Jn. 1,29) ¿Cuándo seremos lo suficientemente sabios como para descargar nuestros pecados, nuestras culpas en Jesús, el que nos justifica, el que nos declara inocentes ante el Padre...? Si, por imposible que parezca, así es como nos ama Dios


P. Antonio Pavía comunidadmariamadreapostoles.com

viernes, 2 de octubre de 2020

SI EL GRANO DE TRIGO NO MUERE, NO PUEDE DAR FRUTO


" SI EL GRANO DE TRIGO NO MUERE, NO PUEDE DAR FRUTO "

Para poder dar frutos tengo que estar muy unida a la Vid, es decir, a Jesucristo, porque separada de Él , no puedo hacer nada. Y estando unida a la Vid, al Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, podré derrotar al egoísmo y así fructificará el Amor. " Aspirad a los carismas mayores ". " El mayor de los dones es la Caridad ". Para morir al egoísmo y poder dar el fruto del Amor es necesario tener muy vivo al Señor en mi corazón, y eso sólo se puede conseguir teniendo una relación diaria de amor con Él, mediante la oración y escuchando y meditando la Palabra de Dios. " Si alguien escucha mi voz y  abre la puerta , entraré en su casa y cenaré con Él y Él conmigo". Es por medio de la oración que el Señor va transformando mi corazón y capacitándolo para dar los frutos del Espíritu Santo. 
La Palabra de Dios limpia mi corazón . " Vosotros ya estáis limpios gracias a la Palabra que habéis escuchado ". Para que yo pueda dar frutos necesito orar , meditar la Palabra de Dios, ser paciente, perseverante y no perder nunca la esperanza en el Señor. " Mi alma espera en el Señor, espera en su Palabra " . Este versículo me lleva al anciano Simeón , el cual fue perseverante en acudir todos los días al Templo y con paciencia esperaba que se cumpliese la Promesa que se le había hecho. Al fin, el anciano Simeón pudo abrazar a Jesús. " Ahora puedo por fin descansar en paz porque han visto mis ojos al Salvador". Alcanzó a abrazar a Jesús porque perseveró , fue paciente y creyó en la Promesa del Espíritu Santo. 
Deseo amar como Tú, Jesús y por eso clamo a Tí y te ruego que me enseñes a amar y me llenes de tu Sabiduría y Fortaleza para morir como el grano de trigo y poder dar fruto. Me dices : " Pedid y recibiréis, buscad y encontraréis , llamad y se os abrirá " y tu derramas tu Espíritu Santo en mí y haces que sea capaz de amar  " Yo derramaré mi Espíritu Santo y haré que guardéis mis mandatos". Y como a Pedro me preguntas si te amo y yo te respondo: Tú, sabes que te quiero. Y me dices : " Apacienta mis ovejas", acércalas a mi Santo Evangelio para que yo las pueda alimentar . " Id anunciad el Evangelio".

" Este es mi Mandamiento , que os améis unos a otros como yo os he amado . " Nadie tiene mayor amor que el que da la Vida por sus amigos ". Jesús dió la vida por mí y me pide que yo ame como Él , dando la vida por mi pŕojimo, muriendo a mí misma, al ego , vaciándome de mí y llenándome de Dios.
" No sois vosotros los que me habéis elegido , soy Yo quien os ha elegido y os he  destinado para que vayáis y déis fruto y vuestro fruto permanezca, de modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre , os lo dé " . Así que , Padre Dios, te pido que en tu Nombre pueda dar frutos. Y Tú me dices: " El que permanece en Mí y Yo en él, ése da fruto abundante". Por tanto, si permanezo en Dios y Dios en mí , puedo dar fruto abundante.

GLORIA AL PADRE, GLORIA AL HIJO, GLORIA AL ESPÍRITU SANTO. 

P S

Marta, Marta andas inquieta y preocupada con muchas cosas;solo una es necesaria

Escuela de la Palabra.

Señor escucho Tu voz que como una suave brisa llega a mi encuentro, impregnando mi alma con Tu dulce aliento, y te oigo decir " No tengas miedo ,las cosas del mundo son del mundo, demasiado ruido, demasiadas voces, demasiadas distracciones "Marta, Marta andas inquieta y preocupada con muchas cosas;solo una es necesaria " Lucas 41.
Dejar todo en Tus manos ,cumplir Tu voluntad,escuchar Tu Palabra que recobra  de vida mi alma. No hay descanso más seguro, ni morada más alta que ascender hasta Tu monte Santo donde me aguardas. oh! Rey mío déjame volar hasta la cumbre más alta, déjame ser solo en Ti.
Vuela alma mía, vuela alto donde nada ni nadie pueda quitarme la mejor parte, oh! Bendita dulzura de mi vida déjame ser en ti.

Loles

Reflexión al Evangelio del XXVII Domingo del Tiempo Ordinario. (Mt 21,33-43) 4-10-2020

JESUS NUESTRA ROCA ANGULAR

Se debería suponer que Israel, que lleva el título de "Viña de Yahvé" y ,testigo de tantas maravillas hechas por Él a su favor, tendría que, rendido incondicionalmente ante tanto amor, producir abundantes frutos de Verdad, Paz, y Misericordia...etc . 
No fue así y es que la ponzoña del pecado original, que a todos nos alcanza, no contenta con no dar fruto, dicen ¡Basta de ser la Viña de Yavhe, la viña es nuestra".... "no hay Dios que nos pida cuentas" (Sl 72,11) y cuando Jesús pregunta por los frutos, se lo quitan de enmedio. Jesús les recuerda : "La piedra rechazada por los arquitectos es la piedra angular" (Sl 118,22). Una pregunta: ¿Donde vamos sin esta Piedra Angular cuando el viento de la existencia se nos vuelve en contra?  Nos derrumbamos hacia la arena. Sin embargo el que se apoya en Jesús, Piedra y Roca Angular, permanece en pie y desafiante a cualquier viento contrario (Mt 7,24-27).

P. Antonio Pavía-Misionero Componían
comunidadmariamadreapostoles.com

viernes, 25 de septiembre de 2020

Reflexión al Evangelio del Domingo 26 del Tiempo Ordinario(Mt 21,28-32) 27-09-2020

Reflexión al Evangelio del Domingo 26 del Tiempo Ordinario
(Mt 21,28-32) 27-09-2020

Ante el Evangelio de Jesús se dan dos tipos de respuesta, la del sabio y la del necio, que se corresponden con dos formas de actuar ante la voluntad de Dios. Vemos primeramente al necio. Es tan soberbio, está tan cegado por "sus cumplimientos", que no se le ocurre pensar que lo de: "Este pueblo me honra con los labios pero su corazón está lejos de mí"(Mt 15,8) tenga que ver con él. En su ceguera no cree que el Evangelio de Jesús sea la plenitud de su vida, sino una vuelta más de tuerca y "se planta".
El sabio, en principio defiende su vida ante el Evangelio, pero es tan sincero con El Señor que le dice: No me interesa. Más adelante, con la misma sinceridad que dijo al Señor, no me interesas, quiero hacer mi vida, se pregunta a sí mismo: ¿Adonde voy con mi vida hecha jirones que no da más de sí? Decide entonces ponerla en manos del Señor que le promete engrandecerla hasta el infinito. No sabe si esto es verdad, pero le interesa hacer la apuesta. Se acerca entonces a Él y sabiendo que no le va a juzgar le dice: ¡Voy contigo Señor!

P. Antonio Pavia comunidadmariamadreapostoles.com

lunes, 21 de septiembre de 2020

EL NO PREGUNTÓ

EL NO PREGUNTÓ

Él no preguntó cómo me llamaba
No me preguntó de dónde venía y por qué había llegado tan tarde
Él no quiso saber por qué lo había hecho ni las razones por las que había malgastado mi vida hasta entonces
El no se detuvo en mis miserias, ni las quiso conocer
Él se negó a preguntarme por qué había llegado hasta allí

Él solo me miró como si llevara esperándome toda una vida, giró su rostro y caminó
Y le vi alejarse con una Cruz sobre el hombro , camino al Monte Calvario

Él retoma ese camino cada vez que un alma cansada, decide acercarse a Él
Él espera y no descansa y, cuando al final llegues tú, tampoco preguntará por qué vienes y qué hiciste, como preguntan los hombres

Sólo tomará su cruz y caminará de frente hacia el lugar donde todo lo que fuiste, lo que hiciste, lo que hasta allí te llevó, muere con Él y tu vida, que es desde entonces su Vida, se abrirá paso ante ti , tras la Luz que trae su muerte.

(Olga) comunidadmariamadreapostoles.com

viernes, 18 de septiembre de 2020

Reflexión al Evangelio del 25 Domingo Tiempo Ordinario (Mt 20,1-16 )TARDE TE AME

Reflexión al Evangelio del 25 Domingo del Tiempo Ordinario (Mt 20,1-16 )TARDE TE AME

"Id a trabajar a mi viña", dice su propietario a unos jornaleros en distintas horas del día. Trabajar en la viña de Jesús, vemos en Él a este propietario, apunta a la misión por excelencia de sus discípulos: Anunciar el Evangelio que rehabilita al hombre abriéndole a la Vida Eterna... las distintas horas de la llamada representan el arco de nuestra existencia. Vamos a la esencia de esta parábola. En la viña del Señor encontramos en primer lugar a los  siervos. Están en la viña por miedos internos, presiones, e incluso por querer ser alguien ante los demás. Está claro que no saben para que sirve el Evangelio aunque hablen de Él, es más, no les sirve ni a ellos, justamente por ser siervos. Trabajan a disgusto "soportando el peso del día y el calor" (Mt 20,12). En cambio, Jesús a sus discípulos no les considera siervos, sino amigos (Jn 15,15 )...y la palabra amigo en la Escritura significa "mi otro yo". Estos disfrutan predicando el Evangelio aún en regiones lejanas y siempre expuestos a incomprensiones y desprecios por los sabios de este mundo... pero son inmensamente felices pues todo en ellos rezuma Vida. El Señor se la da sobretodo cuanto más son visitados por la tribulación. Los que han sido llamados al atardecer,no se frotan las manos por trabajar apenas unas horas...en abosluto. Recordemos el lamento de San Agustín llamado en hora tardía..       ¡Tarde te amé, tarde te descubrí Belleza Infinita..! 
Una experiencia así, está a años luz de los siervos..
P.Antonio Pavia comunidadmariamadreapostoles.com