miércoles, 31 de marzo de 2021

JUEVES SANTO. La presencia

Jesús instituyó la Eucaristía en la Cena Pascual previa a su crucifixión; la Eucaristía, es la plenitud de la Presencia del Señor entre nosotros. Es muy importante  saber que alcanzamos a vivir más intensamente está Presencia de Jesús si Él mismo se nos manifiesta  y comunica también en sus palabras que son "Espíritu y Vida " (Jn 6, 63b). Juan nos habla de su experiencia vital de la Presencia de Jesús en la Palabra por el hecho de poder "verla, oírla, tocarla y palparla… desde su alma" (1Jn 1,1). Es la Fuerza y la Gracia de Dios presentes en el Evangelio lo que convierten este Libro Santo en el Libro de la Presencia. Conforme guardamos celosamente  sus palabras, como María, se activa la Presencia de Dios en nosotros… es Presencia de Comunicación... ver, oír, tocar y palpar... el Misterio de Dios que resplandece en el corazón que ha decidido guardarlas.  Desde esta Presencia damos el salto cualitativo a la Presencia por antonomasia: la Presencia Eucarística... Presencia Abismal de Contemplación que convierte nuestro corazón de piedra en uno de carne (Ez 36,26-27) tanto al comer el Cuerpo del Señor como al contemplarlo en el Sagrario o en la Custodia… Es Presencia de La Intimidad… que no es de este mundo. ¡¡¡Feliz Jueves Santo!!! 
P. Antonio Pavía - comunidadmariamadreapostoles.com

viernes, 26 de marzo de 2021

MARÍA

¿Qué luz viste? ¿Qué voz escuchaste?
¿Qué fuerza arrebató tu vida y la entregó a su voluntad?
¿Cómo te miró?
¿Cómo te escogió y cómo, sin comprender nada, entendiste todo y dijiste, sí?
Sí a lo que sentías, sí a lo que no conocías, sí, abrazando el temor y sujetando con tus manos esa promesa que podía con el miedo y la incertidumbre.
Sí en Él y sí por Él.
Y, a partir de entonces, una vida entregada a ese rayo de luz esperando, confiada, creyendo, guardando, meditando.
Gestando al Creador, te hiciste parte de Él y comprendiste poco a poco la razón de la sinrazón.
Y así, caminaste a su lado, asumiendo sin entender, abrazada a esa certeza, a esa Palabra que recibiste.
Fuiste compañía de quiénes acompañaban a tu Hijo.
Y ahora, caminas a mi lado, me levantas, me sostienes, me llenas de esperanza.
Eres mi compañera y mi seguridad de que un día, veré a Dios.

Reflexión al Domingo de Pasión. Mc 14,1-15,47

¡Dios mío! ¡Por qué me has abandonado!

Con nuestro consentimiento o no, este gemido de Jesús surge de nuestro ser, de distintas maneras seamos creyentes o no y se hace oír cuando nuestra vida, incluso razonablemente bien trazada, se siente golpeada por las "leyes del tiempo"; leyes inmisericordes que  van mermando y hasta desmoronando nuestras capacidades. Un día creímos comernos el mundo y poco a poco somos nosotros los "comidos" por él. El Señor Jesús se abraza a este nuestro abandono existencial, lo hace suyo y lo eleva al Padre. Despoja a las leyes del tiempo de su aparente maldición y nos abre a la Bendición de la Vida sin fin. Así es como termina este Salmo. Recordemos;  empezaba con un gemido y culmina con este grito de victoria: ¡Me hará vivir para Él! (Sal 22,30). Es un canto a su y nuestra victoria sobre la muerte. Jesús agonizante vencidas las leyes del tiempo proclama su Resurrección y la nuestra.
P. Antonio Pavía - comunidadmariamadreapostoles.com

miércoles, 24 de marzo de 2021

La pandemia y el Buen Pastor

A vueltas con la pandemia; no es que me guste el tema pero es que se está convirtiendo en una auténtica pesadilla. Apenas salimos de una ola y ya se nos anuncia la siguiente y además desde distintos frentes nos asustan alertándonos de efectos secundarios de las vacunas. Todo esto genera incertidumbres, miedos... etc, y nos falta un soporte que nos tranquilice. Explico lo del soporte. Tiempos atrás, en pandemias como por ejemplo la peste, diezmaban nuestros pueblos y ciudades pero con mayores o menores luces la gente tenía a Dios de soporte. Hoy el hombre se ha creído tan autosuficiente que -en general- prescinde de Dios... y de pronto sobreviene está pandemia que le coge sin soporte en el que apoyarse y un hombre sin "soporte" ante una pandemia así se vuelve "insoportable". Es lo que estamos viendo, que el hombre sin Dios es víctima de sí mismo, impotente para controlar sus miedos, su equilibrio mental se bambolea de parte a parte. La Buena Noticia es que podemos relegar a Dios pero Él a nosotros no y por eso vuelve a decirnos: "Venid a mi los que estáis abatidos y exhaustos… yo os daré descanso..." (Mt 11,28-30) Sí… vosotros… los que estáis de espaldas a mi, daos la vuelta, miradme… "Yo soy vuestra victoria" (Sl 35,3).
P. Antonio Pavía - comunidadmariamadreapostoles.com

lunes, 22 de marzo de 2021

Mi Padre es vuestro Padre

Sondeamos esta profecía mesiánica del Salmo 89 que tanto nos conforta. Su autor incide en el cúmulo de desprecios y dolores que sufrirá el Mesías por parte de sus enemigos pero que no impedirán que Dios, su Padre, le haga victorioso en todas sus pruebas. Oigamos, para nuestra alegría, lo que dice Dios sobre su Hijo; digo que nos colma de alegría porque es también una profecía-promesa para nosotros: "El me invocará: ¡Tú eres mi Padre! … y yo le mantendré en mi amor, mi alianza con el será firme" (Sl 89,27-29). Hemos leído bien: Dios Padre testifica que está con su Hijo a lo largo de su misión venciendo el odio de sus enemigos. Por su parte el Hijo afronta el Misterio de la Cruz apoyada en promesas-profecías  que vencerá a su muerte: "Al despertar -de la muerte- me saciaré de tu Rostro Señor" (Sl 17,15). La cuestión es que si esto sólo se cumple en Jesús, no nos resuelve nada. La incomparable Buena noticia es que Jesús otorga a sus discípulos una relación con Dios Padre semejante a la suya de forma que en las pruebas podemos invocarle como Él: ¡Tu eres mi Padre..! Veamos el encargo que dio a María Magdalena al resucitar: Ve donde "mis hermanos" y diles que subo a mi Padre y "vuestro" Padre, a mi Dios y "vuestro" Dios (Jn 20,17b).
P. Antonio Pavía - comunidadmariamadreapostoles.com

viernes, 19 de marzo de 2021

V Domingo de Cuaresma (Jn 11,1-44)

Lázaro somos tú y yo

Jesús es el Enviado del Padre para iluminar a los que viven en tinieblas y sombras de muerte (Lc,1,79). El grito de Jesús a Lázaro que hace en el tumba y le resucita, resuena sin cesar en su Evangelio despertándonos de la muerte que cargamos cada día (Jn 5,25). Conocemos estos lazos de muerte que nos asfixian: fracasos, desprecios, soledades, enfermedades… etc... todo ello nos ata y necesitamos que alguien más fuerte que nuestras muertes grite… ¡Desatadlo, dejadlo andar! ¡El grito liberador de Jesús por antonomasia...! ¡Desatadlo, yo lo conduciré hacia el Padre! He ahí la misión de la Iglesia... predicar el Evangelio que desata los lazos de muerte que a todos nos envuelven. Jesús, el que deshace los lazos que nos oprimen, fue atado y conducido por los escribas y fariseos ante Pilato (Mc15,1) y este le ató, clavó en la Cruz. Se dejó atar para desatar nos a ti y a mi.
P. Antonio Pavía - comunidadmariamadrespostoles.com

miércoles, 17 de marzo de 2021

¡No te soltaré de mi mano!

Recordamos la queja que Marta lanzó a Jesús porque su hermana dio prioridad a la escucha de su Palabra sobre tareas de la casa, que podían perfectamente posponerse. Recordamos también la respuesta de Jesús: "María ha escogido la mejor parte y no le será quitada" (Lc 10,42). Más allá de esta desavenencia de Marta con su hermana, Jesús está señalando uno de los sellos que definen a sus discípulos de todos los tiempos: son y serán hombres y mujeres que viven en el mundo pero que no son del mundo, son … de la Palabra, porque la hacen suya… son de Dios (Jn 17,14). Porque son de Dios, de su Palabra, anteponen cada día el diezmo de su tiempo a escucharle con todo su corazón, con toda y su alma y con todas sus fuerzas para que su relación con Él esté cimentada sobre la Roca, no sobre la arena. (Mt 7,24-27). Estos hombres y mujeres, que son la Luz de Jesús en y para el mundo, serán una y mil veces incomprendidos e incluso despreciados, pero no es que les importe mucho; saben que han escogido la mejor parte de toda existencia humana y que no les será arrebatada como dijo Jesús a Marta. Nada ni nadie nos la arrebatará ni persecuciones, ni desprecios, ni soledades y ni siquiera la muerte, como dijo Jesús a estos primeros discípulos a quienes llamó "mis ovejas": "Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, nadie las arrebatará de mi mano" (Jn 10,28).

P. Antonio Pavía - comunidadmariamadreapóstoles.com

lunes, 15 de marzo de 2021

El Corazón Traspasado

El día de Pentecostés, después de la predicación de Pedro, Lucas señala que los oyentes "con el corazón traspasado" - según texto original- le dijeron ¿Qué hemos de hacer? El -qué hemos de hacer- indica disponibilidad para poner su vida en las manos de Aquél a quien habían crucificado desmarcándose así del voluntarismo que había su vida. Su -qué hemos de hacer-  en vez de -voy a hacer-, indica un salto cualitativo de fe, propio de quienes se dejan traspasar el corazón por la Palabra (Hb 4,12). El  acontecimiento salvífico del día de Pentecostés supuso el cumplimiento de la  promesa que nos fue dada por Dios por medio de Ezequiel de que cambiaría nuestro corazón de piedra por uno de carne (Ez 36,26). Un corazón de piedra, en general lo hemos tenido todo, es diríamos, inmune al Evangelio… al ser de piedra la Palabra leída o escuchada rebota en ella. Vemos la maravilla insondable del Amor de Dios en el hecho de que para que Dios cumpliese la promesa dada por Ezequiel, permitió que en el Calvario, un soldado traspasase con una lanza el Corazón de su Hijo clavado en la Cruz. Juan, lo vio y dio testimonio de ello (Jn 19,31-37). En esa tarde santa del Calvario Dios cumplió por medio de su Hijo, el del Corazón traspasado, la promesa de darnos un corazón traspasado como el suyo… promesa que vimos cumplida en primicias en los que escuchando con el oído abierto a Pedro, se dejaron traspasar por la Palabra que Él puso en sus labios… Es una promesa para quienes buscan y desean ser sus Discípulos con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas.
P. Antonio Pavía - comunidadmariadreapostoles.com

sábado, 13 de marzo de 2021

TE DESCUBRÍ

Te descubrí en esa dulzura que recorre mi interior y aplaca el miedo.

Te encontré en tus Palabras que entran en mí y construyen un territorio de paz

que no necesita nada más que vivir en ti.


Vine a ti porque sabía que estarías y que darías respuesta a todas mis inquietudes.

Me hablaste de confianza y entonces, fue confiando, como aprendí a confiar.


Descubrí en ti a María, su espera, su caminar, su paciencia y su certeza.

Me enseñaste a conocerla para saber el camino que lleva a la plenitud.


Toma mi mano, Señor y andemos el camino.

Ten paciencia, no te canses, que ya no sabré vivir si no puedo descansar cada mañana en tu luz, si no me das tú la fuerza que me permita encontrar la  verdadera razón que sustenta mi existencia.

viernes, 12 de marzo de 2021

Reflexión Evangelio IV Domingo de Cuaresma (Jn 3,14-21)

¿Cómo nos ama Jesucristo?

En el Evangelio de hoy Jesús dice a Nicodemo: " Tanto amo Dios al mundo que entregó a su Hijo para que todo el que crea en Él, no perezca sino que tenga Vida Eterna". Dios es Amor; hablamos de un Amor indecible, más allá de todo esquema: es la entrega sin medidas. Veamos algo de este Amor único. Dios escoge a un pueblo, le habla al corazón de mil maneras, le cuida, le protege incesantemente. Israel, imagen de la humanidad herida, se aviene más o menos con Dios, cumple a su manera con Él en normas cultos rezos… pero no le ama. Hablamos de un cumplimiento con la idolatría agazapada en el corazón pronta a saltar haciendo valer su presencia cuando la Palabra leída e incluso estudiada lo requiere… La idolatría de los corazones de los israelitas saltó con saña ante el Evangelio predicado por Jesús porque les ponía en evidencia... como a nosotros, a todos. Jesús, despreciado, desechado y maldecido por su propio pueblo se dejó crucificar. Fue entonces cuando supimos cómo amó y ama Dios al mundo. Levantado ignominiosamente como el Gran Maldito en la Cruz... fijó su mirada en el Padre y le dijo... ¡¡Perdónales no saben lo que hacen!!
P. Antonio Pavía - comunidadmariamadreapostoles.com

TODO LO PUEDO POR TI

No somos nada sin ti y todo lo puedo por ti.

Todo lo pude el día en el que me miraste y me enseñaste a mirarte.
Lo que ni yo imaginaba, lo que era un imposible, se hizo verdad en mi vida
cuando me abriste la puerta, cuando aprendí a conocerte.

Y ahora, solo vivo en ti.
No conozco otra verdad, no imagino una vida que no sea entre tus brazos.

Tú, presente en mi mirada, tú dentro de mi corazón, tú dirigiendo mis pasos y colmando mi existencia de tanta felicidad que podría ser locura si no fuera porque sé que todo te pertenece y que no poseo nada ......
más que tus ojos mirándome.

jueves, 11 de marzo de 2021

CREADOS POR TUS MANOS

Creados por tus manos, tomados del fondo, del olvido de ser hombre.
Ignorando la razón por la que fuimos creados, y transformados entre tus manos en polvo eterno.
Hombres y mujeres que escuchan y entienden; que guardan tu Palabra y la protegen porque se convirtieron en hijos entre tus manos.
Tu “hacer” les dio oídos abiertos y ya no necesitaron preguntar porque todo lo tuyo fue de ellos.
Así, caminan con paso firme sobre tus huellas, que son tu Palabra, huellas que son tu Evangelio.
Creados todos entre tus manos, nacidos de nuevo, tus manos que son tu seno y nosotros, entre ellas, luz destinada a brillar, mensajeros de lo Eterno.

miércoles, 10 de marzo de 2021

Buscadores del Rostro de Dios

Mucho saben los buscadores de Dios de noches oscuras y precisamente porque se mantienen firmes en su búsqueda entre tinieblas sus ojos interiores perciben la Aurora de Dios. Esto que a alguien le podría parecer algo extraordinario, inalcanzable, no lo es tanto a la luz de la experiencia de los autores de los Salmos... hace ya unos 3000 años. Veamos, por ejemplo el testimonio vivo de este autor que conoce muy bien esas tinieblas que le inducen a negar la existencia de Dios: "...Me levantó a la aurora para pedirte auxilio…" (Sl 108,3). En la misma dirección fijamos la atención en este otro autor. Se siente acosado por sus detractores que buscan despedazarle como si fueran leones... es un ataque brutal con la finalidad de que deje de confiar en Dios y rompa con Él. Sin embargo Dios, que jamás abandona a los que le buscan, sean cuales sean sus tinieblas, infunde en su corazón, tan probado por estos sufrimientos, una alegría incontenible que  provoca esta confesión de fe rebosante de confianza amorosa "Mi corazón está a punto Dios mío, voy a cantar. ¡Despierta gloria -alma- mía... Despertaré a la aurora! (Sl 57,8-9). Ánimo, alegrémonos… la Aurora de Dios siempre espera a quienes caminan también entre tinieblas. No hay tinieblas sin Aurora de Dios para los que sí o sí, mantienen su deseo de ser Discípulos de Jesús.
P. Antonio Pavía - comunidadmariamadreapostoles.com

CELEBRAR TU CAMINO CONMIGO

De nuevo, a unos días de la Navidad, dejo que seas tú quien hable y escuche en mi corazón un año más de mi vida, qué escondes en este misterio de haber decidido venir al mundo.
Espero, como los niños sus regalos, que me digas qué celebro, más allá de lo que escucho, de palabras repetidas. Quiero saber algo más, necesito tu sorpresa porque te siento a la puerta y sé bien que me hablarás.
Y, cómo no, Señor una vez más me respondes y esta vez para decirme que celebro aquel momento en que nació tu Evangelio y, por tanto, es Navidad, el momento del inicio de tu camino conmigo. 
Porque con tu nacimiento, con tu Palabra en la boca, dibujaste para mí en el suelo de la vida, las huellas que me guiaron, la luz que me iluminó y el camino que me salva.
Porque he nacido de nuevo entre los tejidos de tu Evangelio que conocí porque tú, Señor del cielo y la tierra, fuiste hombre y pronunciaste palabras de creación que hacen nacer de nuevo a quién las lee y las guarda.
Te miro hoy en esa cuna y veo que en ese mismo lugar, nací yo a la única vida que lleva a la Eternidad.
Por eso, un año más, me recojo ante ti y busco qué podría yo decirte para saber expresar con mi limitada voz cuánto te amo y doy gracias por decirme hoy al oído que has llegado a celebrar conmigo, con toda la humanidad, que un año más Tú nos salvas, que nos tomas de la mano, que seguimos caminando en las huellas de tu Palabra, y que todo eso es posible porque Dios nuestro Señor, se hizo hombre en un portal.

martes, 9 de marzo de 2021

DE TU MISMA NATURALEZA

Me miro en mis buenas cosas y allí me encuentro contigo.

Allí siento y toco ese espacio que ya no es mío sino tuyo, de tu misma naturaleza.

Todo lo que tengo bueno, nació en tu Cruz, allí está el origen.

Si miro con los ojos del corazón, aprendí en tu Cruz.

Si se estremecen mis entrañas al juzgar a mi hermano es porque tú mismo te estremeces dentro de mí.

Si ocupa más espacio que antes la belleza de cuanto me rodea, es porque mis ojos saben mirar con tus ojos.

Si duele fallar, no es porque tenga miedo, es porque se me escapó la posibilidad una vez más de ser tu sal.

Si duele menos morir es porque nazco a tu vida.

Si el cansancio es menor y tu esperanza llega siempre como viento limpio y fresco, es porque ahora sé respirar tu aire.

Si miro dentro de mí y me gusta lo que veo, es porque Tú estás aquí.

Si echo mi vista atrás y te encuentro en casi todo, es que no me has dejado sola.

Si confirmo en los demás que pueden ser mis hermanos es porque les miro desde tu dulce mirada.

Si volví a nacer abandonando una vida que estaba muerta y ahora camino sintiendo la fuerza del amor dentro de mi corazón, es porque tú me entregaste tu vida, tus ojos, todo, cuando subiste a la Cruz.

Y por eso cada día, tu vida ahora es mi vida y va creciendo despacio dentro de mi corazón.