viernes, 25 de enero de 2019

REFLEXIONES SOBRE EL EVANGELIO del III Domingo del tiempo Ordinario. Ciclo C (Lc 1,1-4.4,14-21) 27-01-2019

REFLEXIONES SOBRE EL EVANGELIO del III Domingo del tiempo Ordinario. Ciclo C  (Lc 1,1-4.4,14-21)  27-01-2019
Jesús entra en la Sinagoga de Nazaret. Le dan un texto de Isaías que proclama la misión del Mesías en todas sus dimensiones, y Jesús, anuncia solemnemente: "Éstas promesas se cumplen hoy.", es decir, ¡se cumplen en Él!.  ¡Sí!, Jesús es el Enviado del Padre como Camino,Verdad y Vida de todo hombre. Podemos creer mucho o poco en Jesús, Hijo de Dios que nos da la Vida, lo que si es evidente es que en un cierto momento de nuestra existencia, necesitamos como un revulsivo que nos impulse a la conquista de metas jamás imaginadas y menos aún alcanzadas. Este Hoy de Jesús que oímos en éste Evangelio, es como una suave brisa que nos despierta e invita a ir al encuentro de este Hoy que realza nuestra vida. Zaqueo lo buscó y lo oyó. Era jefe de publicanos en Jericó y a los ojos de todos había alcanzado metas bien altas. No era tan evidente para él, no sabía explicarlo bien, pero sabía que le faltaba algo. Ese algo que conforme pasan los años llega a ser mucho. Un día, Zaqueo oye una algarabía en la calle, se informa y resulta que Jesús está entrando en la ciudad. Se entabla un combate en su interior sobre si debe o no salir a su encuentro.  Decide ir, total si Jesús es solo un hombre, poco es lo que pierde, pero si es el Hijo de Dios, como se oye por ahí,lo gana todo en esta vida y también después de su muerte. Fue a su encuentro, Jesús que como a todos, ya le esperaba, le dijo: Hoy ha llegado la salvación a tu casa, mis huellas están tatuadas en tu alma.

(Padre Antonio Pavía)
www.comunidadmariamadreapostoles.com

jueves, 24 de enero de 2019

ME MIRAS

Me miras desde enfrente 

Y me muestras tus brazos, levantados hacia el cielo

“Mis brazos en forma de alas”, me dices

Y siento que me invitas: ”volemos juntos, separa tus manos, álzalas hacia el cielo, siente como tus pies se despegan del suelo y ……..volemos”

“Volemos porque ya nada te pesa, porque has elegido soltar lo que te ataba, volemos  cada día sin mirar al lugar donde tus pies se aferraban al suelo”

“Levanta la mirada, observa el horizonte. Tienes todo un cielo por volar. Volar hacia la Vida, volar hacia la Luz”

“Si me miras y lo quieres, yo te haré ligera como las aves y volaré delante de ti. Sólo tienes que mirarme y seguirme”

 

Y, cada vez que te miro, Señor, ansío volver a escuchar esas mismas palabras y probar otra vez a elevarme contigo, con los brazos abiertos, respirando profundamente, por encima de tu Cruz, que nos hace despegar hacia la Eternidad.


(Olga Alonso)


 

 

martes, 22 de enero de 2019

Ojalá te escuche, Señor

Escucha Israel, los mandatos del Señor 
Y escríbelos en tu corazón como en un libro, (Dt 4,1)
Escucha pueblo mío, doy testimonio contra ti
¡Ojalá me escucharas Israel!
(Sl 80 ,9)

Que fácil lo hizo Dios....y nosotros ¡necios! no vemos que en las diez palabras que dió a Moisés, solo manda dos cosas: amarle a Él antes que nada y al prójimo  ... a los demás, como a uno mismo ...nadie hace daño a quien ama...el que posee la suerte de no odiar a nadie, no hace daño a nadie ..
Pero es duro amar a los que  te hacen daño ..solo si la palabra de Dios está escrita en el corazón, se puede hacer esto; lo vemos en San Francisco..todos le calumniaban ..hasta sus propios hermanos ..pero él tenía el Evangelio escrito en su corazón .... Yo solo puedo pedir que se haga en mí este milagro.... Y confío que el Señor lo haga en mi...

ÉSTE ES NUESTRO DIOS

(Carmen Pérez)

viernes, 18 de enero de 2019

REFLEXIONES al Evangelio del II Domingo del Tiempo Ordinario OrdinarioCiclo C 20-01-2019 (Jn 2,1-11)

Un buscador de Dios alcanza a encontrarle y a intimar con Él, cuando llega a estremecerse ante su Palabra como dice Isaías ( Is 66,2). Alguien se preguntará qué tiene que ver esto con el Evangelio de hoy que trata de las Bodas de Caná en las que Jesús convirtió el agua en vino. La respuesta está en lo que dijo María a los sirvientes después de decirle a Jesús : ¡No tienen vino!.. María les dijo: "Haced lo que El os diga". Ante el Evangelio del Hijo De Dios, se suelen dar dos tipos de reacciones. La primera, ver tal o cual pasaje meramente interesantes desde una perspectiva bíblico-cultural con su componente moralista, y la segunda que es estremecerse interiormente ante "el perfume de Dios" que emana su Palabra. Es un estremecimiento no inducido por factores externos, tampoco internos o subjetivos. Es un don que Dios otorga a quien ama su Palabra, con tal pasión, que llega a hacerla suya aunque no encaje con sus aparentemente sanos criterios. No había como encajar lo que dice a estos sirvientes Jesús: ¡Llenad las tinajas de agua!. Con el malestar que se notaba ya entre los comensales, estos hombres no tienen otra cosa que hacer que ponerse a llenar unas tinajas, con capacidad de cien litros , ¡de agua!; pues lo hicieron movidos por la propuesta que habían escuchado: ¡Haced lo que El os diga!. El agua se convirtió en vino.. que significa que la fiesta de quién tiene a Dios en su corazón no tiene fin. Así es como actúa el Señor Jesús con quién se fía y confía en sus Palabras; convierte el agua de sus Impotencias en Manantial de Vida, no externo, sino interno, dentro de él. De ahí su estremecimiento continuo ante su Evangelio.

(Antonio Pavía-Misionero Comboniano)
comunidadmariamadreapostoles.com

CARGAR CON LA CRUZ

Siempre la Palabra de Dios, revelada en su Evangelio es una “Buena Noticia”. Pero en esta situación, no parece serlo tanto, ya que Jesús nos indica algo sorprendente: Posponer, cuando no “odiar” a los familiares más cercanos. Todo según las diversas traducciones. La más suave es, quizá, la de Mateo (Mt 10,37); cuando  dice: “…El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de Mí…”

Cuidado con la interpretación de las palabras. Dios-Jesús, paradigma del Amor, no puede predicar odio!! Es el abandono a otros dioses a lo que se refiere

Mucha gente acompañaba a Jesús; Él, se volvió y les dijo: “Si alguno viene a Mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío. 

Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío”. (Lc 14, 25-33)

Efectivamente mucha gente acompañaba a Jesús; pero, ¿era por conocer su doctrina, o era por conseguir algún tipo de prebenda adicional? Porque sabemos que la madre de los Zebedeos, Santiago y Juan, le pidió un puesto a la derecha y otro a la izquierda de Jesús, en su Reino.

Mucha gente le seguía a Jesús cuando realizó el milagro de los “panes y los peces”. Comieron hasta saciarse. En otras ocasiones pedían curaciones, milagros…Y ya que el hombre es incapaz de convertirse, tiene que ser el Maestro el que se vuelva (que es lo que significa convertirse, “volverse hacia”) a ellos.

Llama la atención la humildad de Jesús: “…si alguno viene a Mí…”. De sobra sabe que le siguen por interés, como nosotros quizá…Y esta frase la repetirá en otro momento cuando dice: “...si alguno me ama guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él…”

Y dice “haremos morada”. Y es que el verbo “hacer” es sinónimo en la Escritura del verbo crear. No hay más que leer el Génesis, cuando Dios “hace “…el mar, los montes, los ríos, los animales…el hombre. Dios “hace”,  que es lo mismo que “crea”. De ahí que “hacer morada en nosotros” es crear de nuevo, es cambiar el corazón de piedra por uno de carne, como dice el profeta Ezequiel.

Pero el punto central de esta catequesis es el del abandono de la familia, bienes, etc.

No se trata de abandonar a los padres, la familia…incluso los bienes materiales, salario, trabajo…NO. A veces, incluso con buena voluntad, decimos: “… para mí, Dios es el primero…”. Dios no ha de ser el primero, sino el ÚNICO. Si no es así, fácilmente habrá un segundo, un tercero, un cuarto…que en algún momento pasarán a ser el primero.

Cada cosa, cada situación, debe estar controlada, y éstas no pueden apartarnos de Dios. “no podéis servir a Dios y al dinero” nos dice Jesús. No podemos tener dos señores. No se puede hacer cualquier cosa por dinero, por lograr un mejor puesto.

Y nos dice estar dispuestos – pero de verdad -, a cargar con la cruz. Hay otro Evangelio que nos dice: “…mi yugo es suave y mi carga ligera…” Y ésta interpretación puede ser más clara: el yugo se lleva entre dos. Si tiramos de nuestra vida contando con el Otro, y ese Otro es Él, la cruz= la carga, es más suave y ligera.

Por último, dice el Señor: “…el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío”. Se trata de tener la confianza de que todo está bajo las Manos bondadosas de su Providencia. “Pedid el Reino de Dios y su justicia, y el resto,- lo que nos falta, lo que pedimos con tanta insistencia, los bienes terrenales…-, se os dará por añadidura…” Y aquí la palabra “justicia” se refiere a “ajustarse” a Dios. Esto es: buscar el Reino de Dios, pero ajustándonos a Él, acoplándonos,  como una mano se adapta a la otra en perfecta armonía.

Hubo un santo que decía: “ Hatodo como si dependiera de ti, sabiendo que todo depende de Él…”

Pues tengamos esa “confianza” en Jesús, nuestro Divino Maestro. Confianza que tiene la misma raíz etimológica que “fiar”, e igual que “fe”.  


(Tomás Cremades)

 

jueves, 17 de enero de 2019

Romper Amarras

“Al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.”Mt 9; 36

ROMPER AMARRAS
Aún me queda dar el paso,
conseguir que Tú me enseñes
a amar como Tú amas
a ser Tú en mis hermanos
a hacerte presente aquí.
 
En este mundo autista
que ha elegido para sí
vivir en agua estancada
que busca y que no encuentra
el ansiado Paraíso
que nos tienes prometido.
 
¡Qué necios, qué inconscientes!
¡Cómo te necesitamos!
¡Qué desdichados, qué inútiles!
¡Qué desgraciados, qué frágiles!
 
Te pedimos signos, obras
te pedimos claridades
evidencias, pruebas, luces
pero el Cielo en que Tú habitas
no se encuentra en nuestro mundo.
 
Y así hace falta que Tú
encuentres a quién decida
romper amarras, soltarse
entregarse a tu Palabra.
 
Y querer sólo vivir
haciendo lo que Tú digas
cada día, cada instante
los ojos puestos en Ti.
Sólo Tú en nuestro viaje
sólo Tú en el hermano
solo Tú en nuestro camino
la obediencia, nuestra vida.
 
Y se cumple tu promesa
de que grabas tu Palabra
en el corazón de piedra
que nos oprime y arrastra.
 
Un camino de aprender
en el que Tú nos enseñas
a morir para vivir;
esa increíble tarea
para las mentes humanas.

“Derramaré sobre vosotros

un agua pura que os purificará;
de todas vuestras inmundicias
e idolatrías, os he de purificar;
y os daré un corazón nuevo;
y os infundiré un espíritu nuevo;
arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra,
y os daré un corazón de carne.”

Ez 36; 25-26

(Olga Alonso))

lunes, 14 de enero de 2019

Toque aaaam

Solo cuando sentimos la ausencia de Dios en nuestra Cruz, como Jesús, es cuando nos planteamos si existe o no; entonces Él se nos manifiesta y comenzamos a ser "luz del mundo" ( Mt 5,14)

Tus obras, Señor

"¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
Qué profundos tus designios!   
El ignorante no los entiende 
Ni el necio se da cuenta" (Sal 92,6-7)

El necio no se da cuenta que sus proyectos no son  nada ... que se deshacen en sus manos dejándolas vacías...el Señor nos manda trabajar en obras que permanezcan para siempre.
No entienden los necios que la paz llega de la mano del perdón ... perdonando al que te hace daño, nos llega una paz inmensa al corazón... así es...  y los necios del mundo siguen en el ojo por ojo.

ESTE ES NUESTRO DIOS

(Carmen Pérez)

viernes, 11 de enero de 2019

*Reflexiones para el Evangelio del Domingo 13-01-2019 Fiesta delBautismo del Señor Ciclo C Lc 3,15-16; 21-22*

Hoy celebramos el Bautismo de Jesús, su inmersión en las aguas del Jordan, preanunciando así su muerte y su elevación sobre ellas proclamando su Resurrección. Nos dice Lucas que antes de sumergirse en las aguas, Jesús se recogió orando y que en ese momento se abrieron los cielos.¿Qué diría en intimidad Jesús a su Padre que tuvo tanta fuerza como para que los cielos se abriesen?.  Evidentemente su oración no la sacó de un manual ni nada parecido.. su oración , dada la misión que el Padre le había confiado, no pudo ser otra que ¡..Abba ..Aquí estoy!  Imagino a Jesús recitando con inmenso amor al Padre y a nosotros la oración mesiánica que el Espíritu Santo puso en el corazón del Salmista: " Rechazaste sacrificio y oblación...dije entonces ..Aqui estoy  para hacer tu voluntad..y puedo hacerla porque llevo tu Palabra en mis entrañas.." ( Sl 40,7-9). 
Es evidente que no tenemos otro Maestro para rezar que Jesús; solo El puede abrir nuestro corazón al Evangelio y solo una vez que lo llevamos tatuado en lo profundo de nuestro ser podremos rezar como Él, al ya nuestro Padre con sus mismas palabras ..!Aqui estoy para hacer tu voluntad y quiero hacerla no por ser el mejor de todos, sino porque ya sé que es lo mejor para mí y para el mundo que me rodea.
Cuando por obra y gracia del Espíritu Santo llegamos a rezar así...lo que Jesús y todos oyeron en el Jordán cuando se abrieron los cielos: ¡Tu eres mi hijo amado, en tí me complazco!, se vuelve a oír, pero en este caso se refiere a quien así reza..se refiere a ti seas quien seas, hayas hecho lo que hayas hecho. 
Sí, conforme un discípulo de Jesús va alcanzando su madurez, su oración, como la de su Maestro y Señor, penetra los cielos abriéndolos; entonces resuena, en los oídos de su alma, la Voz de su Padre que le dice: ¡Tu eres mi hijo amado, mi hija amada, en quien me complazco !

(Padre Antonio Pavía)

jueves, 10 de enero de 2019

En tus campos Señor..


Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;  y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida. Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. 
Lc 12,35-37

Abre de nuevo hoy mis ojos, Señor.
Y entrégame el trozo de tierra que has reservado para mí.


Ponme frente a ella al rayar el sol el horizonte.
 
Y háblame sobre tus planes para este día.
Pero antes, déjame, durante unos minutos darte gracias.
Por haber creído que yo soy digna de trabajar tus campos.
Entrégame un día más tus herramientas y dime qué quieres de mí.
 
Dame un corazón apasionado por hacer bien mi trabajo.
Y quítame la tentación de pensar que soy más importante que el agua  o el sol o las semillas que me pides depositar en la tierra.
 
Deposita en mí tu fuerza, para que no desfallezca si el frío, la lluvia o el viento dificultan mi trabajo.
Enséñame que el fruto está en hacer tu voluntad, y que el resultado solamente te pertenece a ti.
Los días en que el cansancio  y el tedio inunden mi alma, ten paciencia conmigo y dame una razón para seguir trabajando.
Cuando algunos pájaros que surcan el cielo del mundo arrebaten las semillas que he plantado, dame perseverancia para volver a empezar.
Aunque algunas mañanas mire a mi alrededor y no encuentre a nadie en los campos que rodean mi vida, dame fe para saber que, aunque yo no los vea, millones de hermanos comienzan su labor en los campos que Tú tienes repartidos por el mundo.
De cuando en cuando, Señor, regálame tu fragancia, para reparar mis fuerzas
y, avísame cuando veas que me olvido de que el campo es tuyo y no mío.
 
Cuando haga planes para decidir qué hacer en el futuro cuando llegue el frío o el calor.
Hazme comprender, Señor, que tú siempre estás pendiente de mi trabajo, aunque no te vea.
 
Y que eres tú quien haces planes: yo simplemente trabajo, confío y .así, descanso mi alma en ti.
 
Muéstrame que la libertad verdadera viene de ti, y que lo que siembre dará fruto si te escucho.
 
Y, al final del día, Señor, déjame de nuevo unos minutos para darte gracias.
 
Acompaña de nuevo mis sueños en paz y, cuando despunte el nuevo día, comencemos de nuevo el trabajo juntos frente a tus campos.
Hasta el día en el que me permitas hacerlo junto a ti en el cielo.

Hazme oír por la mañana tu misericordia,
Porque en ti he confiado;
Hazme saber el camino por donde ande,
Porque a ti he elevado mi alma
Salmo 143,8

 
 Olga Alonso Pelegrin

domingo, 6 de enero de 2019

Obras De Dios...

Dad la vuelta en torno a Sión,
Contando sus torreones,  
Fijaos en sus murallas,
Observad sus palacios.

Sal 48(47),13-15

El mayor baluarte: Jesús, Él es la Roca en que se asienta todo.. rodeado de todos los apóstoles primero... luego de los Santos..  Quien duda que ellos son obras De Dios... si no fueran obra De Dios, ¿quien humanamente podría hacer lo que hicieron?.. Tengo un familiar que dice que no cree... y un día, haciendo la ruta Teresiana ..y viendo lo que aquella mujer hizo... dijo: detrás de esto tiene que haber algo muy grande...
Ahí se está cumpliendo lo que continua en el Salmo: 
Para poder contarle a la próxima generación: Éste es Dios, nuestro Dios por los siglos, nuestro guía para siempre! 

(Carmen Pérez)

CUARENTA CENTÍMETROS

 Hay cuarenta centímetros desde la cabeza hasta el corazón. Cuarenta años perdidos en el desierto el pueblo de Israel. Cuarenta días de ayuno en el desierto…

Y estos cuarenta centímetros de distancia hasta nuestro corazón, se me hacen más largos aún que los cuarenta años por el  desierto…Hay que ver lo que cuesta andar por estos cuarenta centímetros, es decir, pasar del intelecto al corazón. Cuando la Palabra de Dios entra por los sentidos sensibles del cerebro, podemos hacer dos cosas: aceptarla o rechazarla. Si la aceptamos, podemos hacer dos cosas: pensar que es cierta o falsa. Si aceptamos que es cierta podemos hacer dos cosas: rechazarla porque nos complica la vida, o abrir nuestro corazón a ella.

Si la rechazamos, hemos terminado de sufrir. Ya no tenemos que pensar en ella, ni en los problemas que nos presenta. Pero queda un sabor amargo en la conciencia, sabiendo, en lo más íntimo, que hemos seguido la técnica del avestruz. 

Y Dios mientras tanto se fija en el corazón humano. No nos pide holocaustos, no pone un listón para saber cuánto tenemos que saltar…no pide héroes, - no los encontraría -, conoce nuestro barro como ya denunciaran los libros sagrados:

…”…Antes de haberte formado Yo en el vientre te conocía…” (Jer 1, 5)

“… Yahvé desde el seno materno me llamó, desde las entrañas de mi madre recordó mi nombre…” (Is49, 1)

“…Fuiste tú quien del vientre me sacó, a salvo me tuviste en los pechos de mi madre…” (Sal 22,10) 

Por tanto, formemos nuestro corazón en el Espíritu de Cristo, dejemos entrar su “buen olor”, como dice san Pablo: “...Pues nosotros somos para Dios el buen olor de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden; para los unos, olor de muerte, que mata, para los otros, olor de vida que vivifica…” (2 Cor 2,15)


(Tomás Cremades)

 

 

viernes, 4 de enero de 2019

¿QUIEN ERES SEÑOR? (Mt 2,1-12) para el Evangelio del Domingo Fiesta dela Epifanía. 6-1-2019

El Evangelio de hoy nos presenta unas líneas maestras que todo buscador de Dios  debe de tener en cuenta. Tres sabios de Oriente, a quienes popularmente llamamos los Reyes Magos, llegan a Jerusalén después de un largo y penoso viaje .Se han puesto en camino, con la esperanza de encontrar al Rey de los judíos para adorarle, es decir que no van tras un ser humano sino que buscan a Dios. Afirman en Jerusalén,  que han sido guiados por una estrella, imagen catequética de la luz. Ésta visita había sido profetizada por Isaias: "Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes al resplandor de tu alborada" (Is 60,3)
El problema de estos buscadores fue  que en Jerusalén nadie se interesó en al menos la posibilidad del cumplimiento de las profecías acerca del nacimiento del Mesías. Sin embargo, estos tres hombres insistieron tanto que al final "los entendidos en las Escrituras" les dan el dato académico: según el profeta Miqueas, el lugar del nacimiento del Mesías es Belén. Dada la información, estos letrados, no dieron ni un paso por ir en su búsqueda, tenían cosas más importantes que hacer entre ellas la de no desairar al rey Herodes a quien la noticia había sobresaltado enormemente . Puestos nuestros amigos camino hacia Belén, nos dice Mateo que "La estrella se detuvo encima del lugar donde estaba el niño". La catequesis que irradia éste pasaje es bellísima: La Palabra, que brillaba en el cielo en forma de estrella y que les había guiado, se había hecho carne: *Jesús el Hijo De Dios.*

(P.Antonio Pavía)

¿Quién Eres Señor? 4 de Enero, Fiesta de San Manuel González.

Hoy se celebra litúrgicamente la Fiesta de San Manuel González, casi contemporáneo nuestro, Obispo de Málaga y Palencia, y Fundador de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret. San Manuel es conocido a lo largo y ancho del mundo como el Obispo de los Sagrarios Abandonados. Es más que imposible detallar en pocas líneas la grandeza de este hombre, por lo que me limitaré a señalar la que me parece su faceta más significativa, y que es la irresistible atracción que el Corazón del Hijo de Dios ejercía sobre él desde el Sagrario. Es como si el Fuego de Dios prendiese en su interior y le confiriese una vitalidad sobrehumana que le llevaba al encuentro de las ovejas más necesitadas de su inmenso rebaño. Dios le hizo saber que si bien los corazones de estos hombres parecían fríos y distantes respecto a la vida espiritual, no era por desdén o maldad, sino por la multitud de golpes que la misma vida les había dado. Bien conoció San Manuel la profundidad de estas heridas de sus ovejas, y fue por ello que dedicó todas sus fuerzas a calentar y sanar tantos corazones maltrechos. Fue llevando sus ovejas hacia el Sagrario, allí con Él podrían llorar, amar y, sobre todo, ser amados por Él... algo que jamás había pasado por sus mentes; jamás habían podido imaginar que Jesús se fijase en ellos y los esperase escondido en los Sagrarios de cada Iglesia, por pequeña que ésta fuese. Estos hombres y mujeres que se dejaron pastorear por San Manuel pudieron ver y saber por sí mismos que Dios era Fuego y que ese Fuego había prendido también en ellos.

(P.Antonio Pavía)

martes, 1 de enero de 2019

¿QUIEN ERES SEÑOR? Hch 9,5. 1 de Enero Fiesta de Santa María, Madre deDios. Lc 2,16-21

Hoy día primero del año, la Iglesia celebra esta Fiesta de María en el contexto de la octava del Nacimiento de Jesús. Nos estremecemos ante la grandeza de Dios que por medio de María, se reviste de nuestra humanidad, para rescatar a todo hombre de la maldición que Adán y Eva obtuvieron como pago de Satanás, por someterse a él... a sus ponzoñeras palabras y seducciones. En realidad es lo único que sabe hacer: envenenarnos. Fijemos nuestra mirada en María.... todo la sobrepasa: las condiciones del nacimiento de Jesús, el aparente silencio de Dios, su soledad con la Palabra.... cumplida por Dios sí, pero no como ella esperaba, soledad espantosa al vincular su vida a un proyecto de Dios extraño para todo el mundo... soledad y silencio que evidentemente hacen mella también en José, digamos que ambos son zarandeados brutalmente por la misma tempestad, sin embargo María se está llevando la peor parte de la furia de las aguas. La sobriedad del Evangelio que nos llega hoy de la mano de Lucas,  agiganta la figura de María hasta tocar la cúspide del cielo. Frente a tanto silencio, soledad, adoradores imprevistos como fueron los pastores, repudiados por los bienpensantes de la flor y nata de Israel, el Evangelista se limita a decirnos que María guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Maria refleja la fe en estado puro, bien sabía que "esas cosas" eran.... ¡Las cosas de Dios! y es por eso que se preocupa y esmera en, primero guardarlas, tatuarlas en su corazón y después meditarlas. Meditar algo, en la espiritualidad bíblica, significa rumiarlo hasta hacerlo tuyo. La enseñanza es meridianamente clara: crecemos como discípulos de Jesús no tanto a base de cursos, tratados, grupos de trabajo..etc sino en la medida en que como María, hacemos nuestras las cosas de Dios y estas cosas tienen un nombre: su Santo Evangelio.

(Antonio Pavía-Misionero Comboniano)